a la caza del impala

Uno y mil espectros recorren el orbe. Una fraternidad se alza, una estampida, una avalancha, un reverbero: un sentimiento en perpetuo movimiento. Con raíces profundas que beben de la tradición y la ruptura, herederos de una estirpe que insaciable vive, lee y escribe poesía, insurgimos contra la mediocridad y la argolla. Sin catecismos ni manuales, en plenitud de conciencia y de delirio, nos cohesiona una tenaz vocación por la justicia, la convicción de sabernos libres y exquisitos.

Sin concesiones ni prejuicios abogamos por la calidad poiética. Reservamos la retórica para tribunales y teorías, confinamos la descripción a graduandos y amanuenses. Apostamos por todo aquello que aporte a la interpretación de la realidad, la vigencia irrestricta de los Derechos Humanos y la renovación del ser y la palabra.

Adscritos al movimiento Derecho y Literatura, desde el sincretismo cultural proponemos refundar la poesía, reconciliarla con la vida, rescatarla de los artificios de las modas, las poses y disfuerzos; volver a los cantos de obsidiana perforando la piel de la cordura, hallar la musa en los espejos astillados… Así, concebimos la poesía como destino y realidad fehaciente en el summum de las artes.

No vivimos del pasado, asumimos como propia una ciudad enajenada. Con espíritu Wanka-Xauxa reivindicamos el camino recorrido, demandamos honestidad y coraje: sin moldes criollos ni complejos localistas, con tambores en la tierra perseguimos el resplandor del universo, rastreamos, asediamos y al fin cazamos la imagen y su latido cristalino, el ritmo. Esgrimimos el Poema Impala como un corpus salvaje que surca la página en blanco e incendia las estepas de la rutina, la soledad y la desidia. Nuestra ética: la lealtad, nuestra estética: la vida.

Huancayo, corazón de los andes centrales.
15 de abril de 2022.